Reservas

Tu página de reservas, sin comisión por comensal

El cliente elige día y hora en una página que es tuya, le llega la confirmación y el recordatorio, y cancela desde el mismo enlace sin llamar a nadie. Tú ves el día entero: quién llega, a qué hora y en qué mesa.

Reservas, en el plan Servicio · 69 € al mes por local, IVA incluido · 14 días gratis, sin tarjeta

  • Te ayuda a cumplir el registro de jornada · RD-ley 8/2019
  • Desde 29 € al mes por local, IVA incluido
  • Tus datos, en servidores de la UE
  • La semana publicada en minutos
  • Hecho en España, soporte de aquí
  • Fichar es un toque en el móvil
  • Sin permanencia
  • 14 días gratis, sin tarjeta

Lo que cambia de verdad

No pagas por que te devuelvan a la gente que ya iba a tu casa

Un portal de reservas cobra por cada comensal que te manda, incluidos los que te buscaron a ti por tu nombre. Esta es la diferencia, escrita entera.

Con tu propia página

  • La página lleva tu nombre y es siempre el mismo enlace
  • Pagas la tarifa del local, llenes o no llenes
  • Los datos de quien reserva quedan en tu cuenta
  • El cliente confirma, recuerda y cancela desde su correo

Con un portal de reservas

  • Tu local es una ficha más en un listado ajeno
  • Pagas por comensal o por reserva: el sábado bueno sale caro
  • Los clientes son del portal, y se los enseña a quien quiera
  • Si te vas, te vas sin la lista

El enlace lo pones donde te convenga: en tu ficha de Google, en la biografía de Instagram, en tu web o en un cartel de la puerta. Es un enlace normal y no cambia.

La sala del día

Lo que hoy está en una libreta al lado del teléfono

Una libreta contesta bien una sola pregunta: cuántos hay apuntados. Las otras cuatro hay que reconstruirlas leyendo hacia atrás, y a las dos y media no da tiempo.

Quién llega y a qué hora

El día entero en una línea de tiempo: a las dos y cuarto hay cuatro, a las tres una de ocho. Se ve el pico antes de que pase, no mientras pasa.

En qué mesa lo sientas

Cada reserva se asigna a su mesa sobre el plano de tu sala, el mismo que ya tienes dibujado con sus zonas y sus sillas.

Quién ha llegado ya

Se marca la llegada y la mesa deja de estar esperando. Lo que queda por entrar se lee de un vistazo desde la barra.

Quién no vino

Con el margen de cortesía que tú decidas. Queda apuntado, así que a fin de mes sabes cuántas se te cayeron en vez de recordarlo por encima.

Cada servicio lleva su horario y su aforo, y encima se pueden poner cierres puntuales para el día que libras o las fiestas del pueblo: ese día tu página deja de ofrecer horas sin que desmontes nada. Y si se llena, hay lista de espera.

Lo que nadie más puede darte

El sábado hay 62 cubiertos reservados. ¿Cuántos camareros tienes puestos?

Los cubiertos que ya tienes reservados se pintan encima del cuadrante de esa semana, al lado de la gente que has puesto en turno. Lo decides tú, pero lo decides el martes mirando los dos números juntos, no el lunes siguiente en la cuenta de resultados.

Ningún sistema de reservas tiene el cuadrante y ningún cuadrante tiene las reservas: por eso esa cifra no existe en ninguna otra parte. Aquí sale porque los turnos y el control horario viven en la misma cuenta, igual que las comandas que se dan en esas mesas y lo que se gasta para servirlas.

Y la carta con su QR, gratis para siempre

La página pública de tu carta, con los alérgenos de cada plato y su cartel de QR listo para imprimir, no cuesta nada y no caduca. Está en el mismo sitio que las reservas, así que quien escanea para ver qué hay también puede reservar mesa.

Lo que nos preguntan de las reservas

¿Me cobráis por reserva o por comensal?

No. Ni por reserva ni por comensal. Las reservas entran en la tarifa del local, así que un sábado lleno no te sale más caro que uno flojo. Y la página donde reserva tu cliente es tuya, no un portal que te cobre por devolverte a la gente que ya iba a tu casa.

¿De quién son los clientes que reservan?

Tuyos. Reservan en tu página, con tu nombre, y sus datos quedan en tu cuenta de Aunte. No hay un portal en medio que te los enseñe a medias ni que se los ofrezca al restaurante de al lado.

¿Dónde pongo el enlace de reservar?

Donde te convenga: en tu ficha de Google, en la biografía de Instagram, en tu web o en un cartel. Es un enlace normal y es siempre el mismo, así que no hay que cambiarlo cada temporada.

¿Qué pasa si alguien no viene?

Lo marcas como que no vino, con el margen de cortesía que tú decidas antes de darla por perdida. Queda apuntado en la reserva, así que el mes que viene sabes cuántas se te cayeron en vez de recordarlo por encima. Y si tienes gente esperando, hay lista de espera.

¿Sé cuántos camareros necesito el sábado?

Los cubiertos que ya tienes reservados se ven encima del cuadrante de esa semana, al lado de la gente que has puesto en turno. Lo decides tú, pero lo decides el martes mirando los dos números juntos, no el lunes siguiente en la cuenta de resultados.

¿Puedo cerrar un día suelto?

Sí. Cada servicio tiene su horario y su aforo, y encima se pueden poner cierres puntuales para el día que libras, una avería o las fiestas del pueblo. Ese día tu página deja de ofrecer horas sin que tengas que desmontar nada.

¿Cuánto cuesta?

Las reservas entran en el plan Servicio: 69 € al mes por local, IVA incluido, y con las personas que seáis. Nada por reserva y nada por comensal, así que un sábado lleno no te sale más caro que uno flojo. Pagando al año salen dos meses gratis, y el segundo local sale a 55 € en vez de 69. Antes de pagar tienes catorce días con todo abierto, sin dejar la tarjeta.

¿La tuya no está? Hay más respuestas en el centro de ayuda, las tuyas y las de tu equipo.

Empieza hoy

Abre tu página de reservas este fin de semana

Creas la cuenta, dices a qué horas abres y cuánta gente cabe, y ya tienes el enlace para ponerlo en Google. Catorce días con todo abierto y sin que ningún comercial te moleste.