Inventario y mermas

Qué entra, qué sale y qué se tira

Los artículos llevan su coste, los platos llevan su escandallo y las mermas se apuntan con foto desde el móvil. Cuando recuentas, la diferencia entre lo que debería haber y lo que hay deja de ser un misterio.

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Seis preguntas y sus respuestas

Lo que una hoja de cálculo no te contesta

Una hoja guarda lo que le escribes. El problema del inventario de un local no es guardar: es que lo que se va no se escribe en ninguna parte.

¿Qué tengo que reponer antes del sábado?
Cada artículo lleva su stock mínimo y la lista tiene un contador de lo que está por debajo. Se mira el jueves con un café, no el sábado a las nueve de la noche cuando ya no hay proveedor que coja el teléfono.
¿Qué me cuesta de verdad este plato?
Escribes qué lleva y Aunte te dice lo que cuesta la ración a los precios a los que compras, el margen que te deja y qué parte de la venta se va en producto. La lista se ordena por el peor margen, que es por donde se empieza a mirar una carta.
¿Cuánto debería haber en la cámara?
Aunte descuenta de las existencias lo que dicen los escandallos de todo lo vendido. Esa es la cifra teórica: lo que tendría que quedar si no se hubiera ido nada por el camino.
¿Y cuánto hay en realidad?
Abres una hoja de recuento, de una zona o de todo el local, y se va contando cuando se puede. Al cerrarla, las existencias pasan a ser lo que has contado y queda apuntado lo que no cuadraba.
¿Qué se fue sin que nadie lo apuntara?
Es la resta de las dos anteriores, y es el número que nadie mira porque hasta ahora no se podía calcular. Ahí están el vaso roto que no se dijo, la ración generosa de más y lo que sale por la puerta de atrás.
¿Y lo que sí se apuntó, cuánto costó?
La merma se apunta en el momento desde el móvil, con su motivo y una foto si quieres. Queda valorada a lo que te costó, con el nombre de quien la apuntó y la hora, y el stock baja solo.

La merma, en el momento

Si hay que ir a un ordenador a apuntarlo, no se apunta

Se rompe una botella a las once de la noche. La merma se apunta desde el móvil, ahí mismo: el artículo, el motivo y una foto. Diez segundos, y el stock ya está corregido.

Valorada a lo que te costó

No son «tres botellas»: son los euros que se fueron a la basura este mes. Una cifra en dinero se discute; una en unidades se archiva.

Con nombre y hora

Queda quién la apuntó y cuándo, y también si esa persona estaba fichada en ese momento. Ningún inventario suelto puede saber eso, porque no sabe quién estaba trabajando.

Y el pedido sale de ahí

Los artículos llevan su proveedor y su unidad de compra, así que el pedido se monta con lo que hay que reponer y se le manda por correo con su PDF. Recibirlo se hace desde el ordenador.

Dónde se hace cada cosa

El escandallo se hace sentado. La merma, de pie

Montar los artículos y escribir las recetas es trabajo de ordenador, con la lista de precios del proveedor delante: se hace una vez y se retoca. Lo del día a día —apuntar lo que se rompe— vive en el móvil, que es donde estás cuando pasa.

Y esto es la última pata de las cuatro: lo que se vende en el servicio es justo lo que descuenta las existencias, los cubiertos que tienes reservados te dicen cuánto vas a gastar el sábado, y los turnos y el control horario dicen quién estaba cuando se apuntó.

Lo que nos preguntan del inventario

¿Sé lo que me cuesta cada plato?

Sí. Escribes qué lleva cada plato y Aunte te dice lo que cuesta la ración con los precios a los que compras, el margen que te deja y qué porcentaje de la venta se va en producto. La lista se ordena por el peor margen, que es por donde se empieza a mirar.

¿Hace falta parar el local para hacer inventario?

No. Abres una hoja de recuento, de una zona o de todo el local, y se va contando cuando se puede. Al cerrarla, Aunte pone las existencias a lo que has contado y deja apuntado lo que no cuadraba.

¿Cómo se apunta una merma?

Desde el móvil, en el momento: el artículo, el motivo y una foto si quieres. Queda valorada a lo que te costó, así que sabes en dinero lo que se fue a la basura, y con el nombre de quien la apuntó y la hora. El stock baja solo.

¿Y lo que desaparece sin que nadie lo apunte?

Ahí es donde se ve. Aunte descuenta de las existencias lo que dicen los escandallos de todo lo que se ha vendido, y cuando recuentas compara lo que debería haber con lo que hay. Esa diferencia es lo que nadie apuntó, y hasta que no se mide se paga sin saberlo.

¿Puedo hacer el pedido al proveedor desde aquí?

Sí. Los artículos llevan su proveedor y su unidad de compra, así que el pedido sale con lo que hay que reponer y se le manda por correo con su PDF. Recibirlo se hace desde el ordenador; el móvil, de momento, es para las mermas.

¿Me avisa antes de quedarme sin algo?

Cada artículo lleva su stock mínimo y la lista tiene un contador de lo que hay que reponer. La idea es verlo el jueves, no el sábado a las nueve de la noche.

¿Cuánto cuesta?

El inventario entra en el plan Completo: 119 € al mes por local, IVA incluido, y con las personas que seáis. Lleva dentro todo lo del plan Servicio, o sea las comandas, la cocina, la sala y las reservas. Pagando al año salen dos meses gratis, y el segundo local sale a 95 € en vez de 119. Antes de pagar tienes catorce días con todo abierto, sin dejar la tarjeta.

¿La tuya no está? Hay más respuestas en el centro de ayuda, las tuyas y las de tu equipo.

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No hace falta meter el almacén entero el primer día: con los diez artículos que más pesan ya se ve algo. Catorce días con todo abierto y sin que ningún comercial te moleste.