Comandas y cocina
El comandero que ya llevas en el bolsillo
El camarero toma la mesa desde su propio móvil y la comanda entra en la pantalla de cocina repartida por estaciones. Sin PDA que comprar, sin gritar por el pase y sin tocar la caja que ya tienes.
Comandas y cocina, en el plan Servicio · 69 € al mes por local, IVA incluido · 14 días gratis, sin tarjeta
- Te ayuda a cumplir el registro de jornada · RD-ley 8/2019
- Desde 29 € al mes por local, IVA incluido
- Tus datos, en servidores de la UE
- La semana publicada en minutos
- Hecho en España, soporte de aquí
- Fichar es un toque en el móvil
- Sin permanencia
- 14 días gratis, sin tarjeta
Un servicio, de principio a fin
Lo que pasa entre que el cliente se sienta y te pide la cuenta
Abres la mesa
El camarero elige la mesa en su móvil y ya ve si tiene algo pedido. Si la comanda estaba a medias, sigue por donde iba en vez de empezar de cero.
Buscas el plato y lo marchas
La carta es la tuya, con sus categorías y sus precios. Se busca escribiendo, y lo que está agotado se ve agotado: no hace falta que nadie avise por el pase.
Entra en cocina, por estaciones
Cada línea sale en la estación que le toca y el tablero pinta por el tiempo que lleva esperando, no por el estado. Un pase de veinticinco minutos se distingue desde la puerta.
Los segundos no salen con los entrantes
Los pases separan lo que va ahora de lo que va después. La cocina marcha cada uno cuando toca y el camarero recibe el aviso de que hay algo que recoger.
La pre-cuenta, y a cobrar donde cobras hoy
Con el desglose, y repartida entre comensales si la piden así. Se enseña en el móvil o se imprime. Aunte no cobra y no hace el ticket: tu caja se queda como está.
Y al cerrar, sabes qué pasó
Qué se pidió, a qué horas se llenó, qué platos no salen de la carta y cuánto tardó la cocina en sacar cada uno. Sin apuntar nada a mano.
Pantalla de cocina
Un portátil viejo o la tablet que ya tienes
La cocina se abre en cualquier pantalla con navegador. No hay que instalar nada, no hay licencia por terminal y da igual qué aparato sea mientras encienda.
El color dice la espera, no el estado
Un pase recién marchado y otro de veinticinco minutos se distinguen a dos metros. Los dos umbrales los pones tú, y el estado va escrito además del color.
Un botón grande con el paso que toca
Con las manos mojadas no se acierta un menú. Abajo hay un solo botón con lo siguiente que hay que hacer, y «Avisar» sólo aparece cuando hay algo que recoger.
La impresora, si la quieres
Es opcional, y si la pones no hay que instalar nada en el local: es ella la que sale a buscar los tickets, así que no depende de que ningún ordenador esté encendido.
Qué necesitas para empezar
Ni PDA, ni terminal, ni cambiar de caja
El comandero es una pantalla de la app de Aunte, la que tu equipo ya usa para los turnos y para fichar. La cocina se abre en un navegador.
Las comandas llegan a la app con la próxima actualización. Si la descargas hoy encontrarás los turnos, el fichaje y los papeles; el comandero entra en cuanto esa versión esté publicada, y se instala sola.
Lo que sí hace
- Toma la comanda y la manda a cocina
- Anula una línea dejando escrito el motivo
- Mueve una mesa entera sin perder lo pedido
- Saca la pre-cuenta, repartida si hace falta
- Te dice qué se pide y a qué horas
Lo que no hace, y es a propósito
- No cobra: ni efectivo, ni tarjeta, ni arqueo
- No emite el ticket ni la factura
- No sustituye a tu TPV, que sigue donde está
Por eso puedes probarlo sin tocar nada de lo que ya funciona en tu local.
No se toma una comanda sin haber fichado
El turno y el servicio son el mismo gesto: quien abre una mesa está fichado, y las horas de ese servicio ya están contadas cuando llega el día 1. Ningún comandero sabe quién está en turno, y ningún cuadrante sabe cuántas mesas se dieron.
Con lo demás que tiene que cuadrar en un local pasa igual: las reservas que entran por tu propia página, lo que entra y lo que se tira y los turnos y el control horario.
Lo que nos preguntan del comandero
¿Esto me cambia el TPV?
No. Aunte no cobra y no hace el ticket: la comanda va a cocina y la pre-cuenta se enseña o se imprime, pero quien cobra sigue cobrando donde cobra hoy. Por eso puedes empezar a usarlo sin cambiar de caja.
¿Necesito comprar una PDA o un terminal?
No hace falta comprar nada. El camarero toma la comanda desde su propio móvil y la cocina la ve en cualquier pantalla con navegador: un portátil o una tablet que ya tengas valen. La impresora de tickets es opcional, y si la pones no hay que instalar nada en el local: es ella la que sale a buscar los tickets.
¿Puedo probarlo ya?
La pantalla de cocina sí, hoy mismo: se abre en el navegador y no hay que instalar nada. El comandero del camarero es una pantalla de la app de Aunte y llega con la próxima actualización, que se instala sola. Si creas la cuenta ahora, montas la carta y el equipo mientras tanto.
¿Los segundos salen con los entrantes?
No, para eso están los pases. La comanda se parte en lo que va ahora y lo que va después, la cocina marcha cada pase cuando toca y el camarero recibe el aviso cuando hay algo que recoger.
¿Y si el camarero se equivoca de mesa?
Se mueve la comanda entera a la mesa buena sin perder lo pedido. Y anular una línea deja escrito el motivo, así que a final de servicio sabes qué se anuló y por qué en vez de discutirlo de memoria.
¿Y lo de Verifactu?
A Aunte no le aplica, porque no emite facturas. La pre-cuenta que le enseñas al cliente está hecha para no serlo: va rotulada como pre-cuenta, sin numerar y sin dato fiscal. Quien tiene que cumplir Verifactu es el programa con el que cobras y facturas.
¿Cuánto cuesta?
Las comandas y la cocina entran en el plan Servicio: 69 € al mes por local, IVA incluido, y con las personas que seáis. Meter a uno más en el equipo no cuesta nada, y no se cobra por comanda ni por mesa. Pagando al año salen dos meses gratis, y el segundo local sale a 55 € en vez de 69. Antes de pagar tienes catorce días con todo abierto, sin dejar la tarjeta.
¿La tuya no está? Hay más respuestas en el centro de ayuda, las tuyas y las de tu equipo.
Empieza hoy
Pruébalo en el servicio de esta semana
Creas la cuenta, montas la carta —desde una foto de la que ya tienes, si quieres— y abres la cocina en la tablet. Catorce días con todo abierto y sin que ningún comercial te moleste.

