Guía

El cierre que pasa de las doce: a qué día pertenecen esas horas

Cierras a las tres de la mañana del sábado. ¿Esas horas son del viernes o del sábado? La respuesta parece trivial hasta que la hoja de horas parte el turno en dos y ninguna de las dos mitades cuadra con nada.

Un turno que empieza a las 22:00 del viernes y cierra a las 03:00 pertenece al viernes, y sus cinco horas son del viernes. No son dos jornadas. Partirlo por el cambio de fecha es lo que hace que la hoja de horas deje de cuadrar con la semana.

De qué día son esas horas

La pregunta suena tonta hasta que tienes que escribirla en algún sitio. Cierras el sábado a las tres de la mañana. El calendario dice sábado. La persona que estaba en la barra dice que hizo «el viernes noche». Las dos cosas son ciertas y solo una sirve para contar horas.

La convención que funciona —y la que usa cualquier sistema que se tome esto en serio— es que el turno pertenece al día en que empieza. El viernes noche es el viernes, entero, hasta que se cierra. Lo que pasa después de las doce es la cola de ese turno, no el principio del siguiente.

Tiene una consecuencia práctica que conviene tener clara: en un bar de copas o en una cocina que cierra tarde, el sábado por la mañana no existe como jornada aunque haya gente trabajando a las dos de la madrugada del sábado. Están haciendo el viernes.

Por qué partirlo rompe la semana

Supongamos que decides ser literal y repartir las horas por fecha de reloj: dos horas al viernes (de 22:00 a 00:00) y tres al sábado (de 00:00 a 03:00). Parece más exacto. Y rompe tres cosas a la vez:

  • Ningún turno mide lo que duró. El viernes aparece con dos horas cuando esa persona estuvo cinco. Si alguien pregunta «¿cuánto hizo el viernes?», la respuesta correcta no está en la tabla.
  • Aparecen jornadas fantasma. El sábado se apunta una entrada a las 00:00 que nadie hizo: nadie llegó al bar a medianoche. Esa fila no describe ningún hecho.
  • Los días libres dejan de serlo. Si el sábado era su día libre, ahora tiene tres horas trabajadas en su día libre. Y no es verdad.

Por eso la regla del día de inicio no es una simplificación: es lo único que hace que la tabla siga describiendo lo que pasó.

Apuntarlo a mano: el error de las 24 horas

Si lo llevas en una hoja de cálculo, el cruce de medianoche tiene una trampa muy concreta y muy famosa. Escribes entrada 22:00, salida 03:00, y pones la resta de siempre. La hoja te devuelve −19 horas.

No está rota: está haciendo lo que le pediste. Para ella son dos horas del mismo día y las tres de la mañana son antes que las diez de la noche. Le falta el dato de que la salida es del día siguiente, y ese dato no está en «03:00».

Los apaños habituales son dos, y los dos cuestan: sumar 24 a mano cuando la resta sale negativa —hay que acordarse cada vez— o partir el turno en dos filas, que es justo el error de la sección anterior. Si vas a llevarlo en papel o en Excel, al menos ten previsto el caso: nuestra plantilla de cuadrante y registro horario se descarga gratis y sin dejar el correo.

El descanso de la una de la madrugada

Hay un segundo cruce que casi nadie ve venir, y es el que más raro queda cuando se registra a mano: el descanso también puede caer al otro lado de las doce.

Turno de 22:00 a 03:00, y a la 01:00 se para veinte minutos. Esa una de la madrugada, ¿es la 01:00 de qué día? Si la anotas como «01:00» a secas dentro de un turno que empezó a las 22:00, cualquier cálculo literal la coloca antes de la entrada —y entonces el descanso ocurre antes de llegar al trabajo, que no significa nada.

La regla que lo resuelve es la misma que la del turno, aplicada hacia dentro: la jornada avanza desde la entrada. Cualquier hora anterior a la de entrada pertenece ya al día siguiente. Aunte lo resuelve así, y por eso un descanso a la 01:00 en un turno que arrancó a las 22:00 cae donde tiene que caer sin que nadie escriba una fecha.

Cuando se ficha, esto no se piensa

Todo lo anterior es el problema que tiene el papel. Cuando el equipo ficha desde el móvil, desaparece: la persona marca su entrada al llegar y su salida al terminar, y la salida se asigna sola al día correcto. No hay que cerrar el día a medianoche, ni volver a fichar, ni acordarse de nada. El turno de la noche del viernes sigue siendo el turno del viernes cuando se cierra a las tres.

Donde sí se ve la mecánica es cuando tienes que meter unas horas a mano —porque alguien se dejó el móvil sin batería, que pasa—. En Aunte escribes la hora de entrada y la de salida, y en cuanto la salida es igual o anterior a la entrada aparece una etiqueta +1 día junto a ella. No te pregunta la fecha: te la enseña, ya resuelta, para que veas que ha entendido que es un cierre de madrugada y no un error de tecleo.

Es un detalle pequeño y es exactamente donde se cuela el fallo cuando esto se lleva a mano: la diferencia entre un turno de cinco horas y uno de menos diecinueve es un día que alguien tenía que acordarse de sumar.

Lo que sí depende de tu convenio

Hasta aquí hemos hablado de dónde van las horas. Lo que valen es otra conversación, y no la tenemos nosotros:

  • Qué franja horaria se considera trabajo nocturno.
  • Si ese trabajo lleva algún complemento y cómo se calcula.
  • Qué descanso corresponde después de un cierre de madrugada.

Las tres las fija tu convenio provincial de hostelería, que cambia según la provincia y se actualiza cada pocos años. No te vamos a dar una cifra genérica —ni nosotros ni ningún blog—: eso se mira en tu convenio, con tu gestoría. Nosotros nos ocupamos de que las horas que le enseñes estén bien contadas y sean las que de verdad se trabajaron.

Lo que sí es común a todos los locales es que la jornada hay que registrarla. Qué tiene que incluir ese registro, a quién aplica y cuánto hay que conservarlo lo contamos entero en la guía del registro de jornada obligatorio en hostelería.

Y si tu horario además parte el día en dos —comidas y cenas—, el otro caso que peor se registra lo tienes en turno partido: los cuatro fichajes y de dónde salen las horas. Cómo lo resuelve una app pensada para hostelería, por tipo de local: software de fichaje y turnos para bar, restaurante o cafetería.

Preguntas frecuentes

Un turno de 22:00 a 03:00, ¿a qué día pertenece?

Al día en que empieza. Un turno que arranca el viernes a las 22:00 y cierra a las 03:00 es el turno del viernes, y sus cinco horas son horas del viernes. Partirlo en dos horas el viernes y tres el sábado no coincide con la jornada de nadie y descuadra el total de la semana.

¿Cómo se apunta un turno que cruza la medianoche?

Con la hora de entrada y la de salida, indicando que la salida es del día siguiente. El error clásico al hacerlo a mano es escribir «22:00 a 03:00» en una hoja que resta las horas: da menos diecinueve, porque la resta no sabe que ha cambiado el día.

Si alguien ficha a las 22:00 y sale a las 03:00, ¿tiene que hacer algo especial?

No. En Aunte marca su entrada al llegar y su salida al terminar, como cualquier otro día; la salida se asigna sola al día correcto y las horas se suman enteras al turno que empezó. No hay que cerrar el día a medianoche ni volver a fichar.

¿Y el descanso que se coge a la una de la madrugada?

Va donde ocurrió: dentro del turno que empezó la noche anterior. Aunte resuelve cualquier hora anterior a la de entrada como del día siguiente, porque la jornada avanza desde que entras. Así un descanso a la 01:00 en un turno que arrancó a las 22:00 cae donde debe.

¿El trabajo de madrugada se paga distinto?

Eso no lo decide una app. Qué franja se considera trabajo nocturno y cómo se compensa lo fija tu convenio provincial de hostelería, y cambia según la provincia. Lo que sí es común es la obligación de registrar la jornada; el resto, con tu gestoría.